En Flandes, como en todas partes, el agua es un elemento esencial e indispensable para la vida, y su presencia nos obliga a veces a reflexionar sobre lo que puede aportar, o provocar. En una zona en gran parte ocupada por la actividad humana, venga a descubrir la historia del agua y de la humanidad siguiendo los senderos entre la Petite Becque y el Yser.