Construido en el siglo XVI (1558, fecha visible en el centro de la cornisa) en arenisca y piedra blanca, el Hôtel de Ville presenta elementos de los periodos gótico y renacentista. Llama la atención su imponente fachada, con sus frontones escalonados y los escudos de armas de las familias que han marcado la historia de la ciudad. En su interior se encuentra la antigua sala de justicia, decorada con paneles que relatan la historia de la ciudad. En la sala del consejo municipal, se encuentra un cuadro de la batalla de Hondschoote (1793) donado a la ciudad en 1852 por Alphonse de Lamartine, diputado en aquella época, así como un retrato del barón Coppens, marido de Marie Bart, sobrina del célebre corsario de Dunkerque Jean Bart. En la primera planta, un pequeño museo alberga varias pinturas de la iglesia, así como una serie de Neufs Preuses. A diferencia de la fachada, la parte trasera del Hôtel de Ville es de ladrillo. La ilusión de ver botellas en algunos lugares se debe a la presencia del arco de Brujas. Esta parte trasera también cuenta con una torre y un campanario bulboso recubierto de pizarra. Información y visitas previa concertación con Terre de Flandre Tourisme.